viernes, 25 de enero de 2008
Villareal y Barcelona no pudieron pasar ayer del empate a ceros en un partido sin espectáculo en El Madrigal. Ambos equipos dispusieron de varias ocasiones atajadas en todo momento por las acertadas acciones de los porteros de ambos equipos, Víctor Valdés y Diego López.
Los locales dominaron el balón en el primer tiempo y dispusieron de mejores ocasiones de la mano de Rossi y de Nihat, pero que no consiguieron batir al portero azulgrana. Por su parte, el Barcelona no conseguía intimidar al rival, salvo en pequeños destellos de calidad de Henry que lo intentó sin éxito.
En el segundo tiempo fueron los Rijkaard los que se vinieron arriba motivados por la entrada de Messi. Pero ahi estaba Diego López para lucirse con paradones y desbaratar todas y cada una de las ocaciones de equipo azulgrana.
Sin embargo, el Villarreal no se achicó y logró crear peligro tras un formidable disparo de Marcos Senna que despejaba a la perfección Victor Valdés. Por su parte, el Barcelona seguía buscando a Messi que no conseguía esta vez echarse el equipo a las espaldas aunque ganas y calidad no le faltaron.
Al final el marcador se quedó tal y como empezó, y será el Camp Nou el que decida quién pasa a las semifinales y quién pierde todas las opciones de llevarse la copa a casa.
El que sí tiene un pie en la semifinal es el Racing de Santander que gano ayer 2-0 al Athletic de Bilbao en El Sardinero. Un par de desajustes defensivos aprovechados por Tchité en primer lugar y por Smolarek tres minutos después le dieron al Racing más de medio billete para las semifinales. El éxito cántabro es un premio exagerado a su constancia, pues su fútbol no le dio ni para meter miedo en la primera parte y en la segunda, la sensación de peligro merodeó equitativamente ambas áreas. Sin embargo, Marcelino tuvo la fortuna de que sus refrescos aportaron mayor agilidad y para cuando el Athletic se quiso dar cuenta, ya estaba ajusticiado.