martes, 22 de enero de 2008
Icreible la profesionalidad del masajista, que pudiendo salvar el gol con la mano, lo salva con la cabeza (supongo que por miedo a ser expulsado :P). Esto ocurrió en un partido de la Copa de Holanda entre el NEC Nimega y el De Treffers. Pese a la intervención del improvisado defensa, el De Treffers acabó perdiendo por 1-5.
Increible pero cierto...